La noche me dio el poema cuando dormía
mis dedos no lo tomaron
Y el poema suelto me acariciaba la cara y el pelo
a veces se arqueaba
Y tiraba las letras en mi cama
mis ojos cerrados
no podían pegar
las sílabas parejitas y alinearlas
no pude ver los colores ocre del poema,
Las frases profundas
desgarrantes del abandono
quedaron debajo de la almohada
Mis manos ciñeron
el acolchado y el frío de esta noche calaba los huesos
¿Dónde habrá dormido la palabra?
quizás enroscada en la profunda pena de la ausencia
Lo busqué por todos lados esta mañana
Y el poema no dejó un solo rastro
Me encanta este poema, a veces surgen algunos poemas o pensamientos y... me ocurre algo similar, pero tu has escrito de maravilla este sentimiento ante la creación que tocó a nuestra puerta y no entró.
ResponderEliminarDavid, que bueno que te guste y que hayas hecho este espacio tan bonito. Gracias!
Eliminarme gusta mucho, hay tanto que se queda pendiente en nuestros suspiros, no alcanza a veces llevar un cuadernito siempre, deberíamos tener un corazón extra en el bolsillo, para poder dejar el propio en esos lugares
ResponderEliminarHola Miguel, gracias por tu comentario, un abrazo!!!
EliminarHola Miguel, gracias por tu comentario, un abrazo!!!
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