Te amo lo sabe el.mundo esta tarde en que me nombras meridiano y doy vueltas el globo con la cara para acercarme a tus orillas bañadas de las profundas aguas del oceáno Te amo con señales de faro con letras de arenas pegadas en los dedos saludando entre la gente que te despide cuando tantas veces te marchas a buscar esos barcos en los que tu crees te hallas y no te encuentras nunca entonces me llamas orilla y me besas. Te amo cada vez que regresas.
Aquella pequeña ingenuidad que nos asalta a pesar de los años. Ese sublime momento de la entrega o de la duda, en el sonrojo que delata el aletear de mariposas entre la sangre. Tardes o noches memorables donde la piel se pasea por el fuego y se refresca y nosotros somos tan puros de pecado.
Quiero dormir la siesta de tus manos Yacer asomada al invierno de las naranjas dulces de tu cuerpo donde se come la vida entre la pulpa jugosa de las palabras tan frescas como el amor recien cortado Así por favor dejame cerrar los ojos para verte.