sábado, 17 de agosto de 2019
PUERTA
Me ha quedado
golpeando la puerta de la infancia que
se abre al patio
de las piedras
una pelota de basquet que
rebota en los sueños
Me ha quedado el picaporte en la mano del tiempo
sin saber, ya
si abro esta puerta y me veo
en otra calle o en otra casa
con unos padres que no se mueren en verano.
Tengo miedo de las puertas
en que se espían los niños
y no se encuentran
más que en sonidos de llantos porque han desaparecido de este vientre
hace tanto tiempo
que hasta los llantos
se van yendo
por las rendijas ajadas de las maderas
Y de pronto le tengo miedo
a las puertas con llave
a las restricciones
del aire o del amor
a esa gente que inventa puertas con candados
porque carece de si mismo
Y quiero abrir todas las puertas
derribarme desde esta cerradura
de mujer sin tener que buscar la llave que te llevaste para entrar a mi misma
Será por eso la primera puerta que se abre hoy
¿La escuchas?
es la abuela Delia que viene a ver
si estoy durmiendo en la cuna.
Mónica Mera
domingo, 3 de marzo de 2019
SALUD
Y si,
el amor tiene
vida propia.
Unos brazos largos
que aprietan la garganta. unas cascadas de agua
que estallan por las noches
El amor es un nombre que se repite en voz baja
un rezo de sangre entre las manos.
Un orgasmo
de madrugadas.
Benditas sus voces de lengua sobre los pechos.
Y el jadeo oloroso de sus sábanas.
Y esta soledad
esta feliz madrugada de festejo,
sin querer saber por que no
estás.¡ Salud !
El amor quedó acá
en esta boca
Y la sangre corre
tinto
en el nombre del amor
verdadero. ¡Salud!
Mónica Mera
vida propia.
Unos brazos largos
que aprietan la garganta. unas cascadas de agua
que estallan por las noches
El amor es un nombre que se repite en voz baja
un rezo de sangre entre las manos.
Un orgasmo
de madrugadas.
Benditas sus voces de lengua sobre los pechos.
Y el jadeo oloroso de sus sábanas.
Y esta soledad
esta feliz madrugada de festejo,
sin querer saber por que no
estás.¡ Salud !
El amor quedó acá
en esta boca
Y la sangre corre
tinto
en el nombre del amor
verdadero. ¡Salud!
Mónica Mera
RITUALES
Pienso en aquellos rituales
en donde se
creó la magia.
Mi madre ponía puntillas en el cuarto donde amaba cada noche al hombre de su vida.
El tio Enrique tostaba pancito con ajo para la sopa y nos
cuidaba una noche, chiquillos al cine con
un aroma inolvidable
y el abuelo Antonio hacia
helados caseros pelaba
las frutas jugosas en
la cocina de los manjares.
Mi abuela ponía óperas mientras enceraba el piso,
y dejaba en los patines
el sonido de Fígaro
en la danza del brillo
Y mi padre caminaba muy temprano y hacía postas de desayuno y entre mate y mate, pisaba los sueños
de las temporadas de verano.
Cosas tan insignificantes
que se van metiendo
en los recuerdos
Donde uno se ve con
galera negra
repartiendo palomas
a la vida.
Quizás la varita mágica
haya quedado invisible
entre las manos y sea la
que nos salva del desastre.
Todos pudimos ver algún mago en el amor diario.
Mónica Mera.
CEBOLLA
es una cebolla pelada
muy temprano
y cortada a sierra de cuchillo
sobre la tabla.
Esto de llorar tanto es
aprovechar el ácido
para preguntarse porque
no vino si dijo que venía
y una se pintó con rimmel
y ese rojo fuerte en los labios
Una montaña de pedazos de
cebolla
será como de bronca
cortados tan chiquitos.
se retuercen en el aceite
bien caliente
y largan un aroma curativo
a orégano, tomate y laurel.
Esto de las esperas y los olvidos se sopan con un pedacito de pan dentro de la salsa .
¡Y saben ricos!
Mónica Mera
sábado, 8 de diciembre de 2018
La Violencia
Hizo una montañita de tierra
mientras
escarba de rodillas
los
fósiles de su casa,
violencia hecha piedra
y un fantasma de perlas que lleva el viento
A desmoronarse en la corteza de la noche
blanco como
la luna.
En el patio desentierra de a una las huellas
de las lágrimas
y las ve irse en perfecta hilera por la tapia
a esconderse de ese miedo
de antes, a puro grito
que él sembró
para venir a cada rato a buscarlo por pedazos
y ella cava y excava
para que por fin se los lleve a todos
y hecha agua bendita
a los recuerdos
con semillas de albahaca y zanahorias
para un chiquito que hace pistas de alegría
en la entrada con autitos
y canta canciones de amor
para regar de notas las heridas
de la tierra
abierta del jardín.
Ella con sus manos recoge
todo y amontona
Y con un palito escribe
mandatos de esperanza.
entre la voz baja del cantero
que susurra el alma de la casa entre las plantas.
Son estas las cosas que nunca nadie se podrá llevar.
Mónica Mera.
Mama
Es la v
oz de mi madre
la que me escucho
viniendo de lejos
Me llama por mi nombre
y me llena de besos.
Moni, Mono, Monito
Son los pies de mi madre
diminutos los que caminan por el pasillo
Cuidado mamá con mis rengueras
y mis golpes
se desarma mi cuerpo bajo tus pisadas-
Estoy exhausta mamá
prestame tu bastón
caminemos por la Rivadavia
hasta el bar Avenida
tomemos un cortadito mientras papá
juega al ajedrez.
Es la risa de mi madre la que suena
y mueve la panza donde yo duermo No me despiertes mamá
quiero soñarte ahora que es verano
y tenemos que ir al mar.
No me despiertes
llevame al mar, mamá.
Mónica Mera-
oz de mi madre
la que me escucho
viniendo de lejos
Me llama por mi nombre
y me llena de besos.
Moni, Mono, Monito
Son los pies de mi madre
diminutos los que caminan por el pasillo
Cuidado mamá con mis rengueras
y mis golpes
se desarma mi cuerpo bajo tus pisadas-
Estoy exhausta mamá
prestame tu bastón
caminemos por la Rivadavia
hasta el bar Avenida
tomemos un cortadito mientras papá
juega al ajedrez.
Es la risa de mi madre la que suena
y mueve la panza donde yo duermo No me despiertes mamá
quiero soñarte ahora que es verano
y tenemos que ir al mar.
No me despiertes
llevame al mar, mamá.
Mónica Mera-
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