El ritmo de su cuerpo despide luces entre los tules de la noche la muchacha baila sola entre otras muchachas que bailan solas. Para ella solo la música es caricia.
Solo a mi me queda tu muerte la del cubierto de plata en la mesa de este olvido todos se fueron con lágrimas en sus mochilas y te dejaron aqui, sin vida en esta casa de sombras y de escritos. Solo para mi
Camino a la estación del tren Tu mano me aprieta ,chiquillo, la sombra se alarga y te ries. Tienes la maldita certeza de mí Y yo este espanto. Llega el tren de las nueve hijo Y ya me marcho.