Era de sal
la piel que lame la lengua del viento
tus ojos
tienen el brillo de la arena
desnudo
Poseidón grita entre el verde azul
de la
interminable fuerza que asusta a la tarde
mojas el
alma de música y rumores de Nereidas
miras el mar
sentado entre las piedras
vacío
como una
estatua dorada
que espera
tu regreso





